Rock, Alma y Cabeza.. emoción en Movistar Arena

Rock, Alma y Cabeza en Movistar Arena

Jueves 24 de octubre y empezaba cerca de las nueve de la noche en Movistar Arena,  "Rock, Alma y Cabeza", una parte del segundo día del 1er Festival Internacional de Innovación Social. En este evento se hicieron presentes grandes personas como Julián Ugarte y artistas como Florcita Motuda, Nano Stern, Humberto Maturana y Joe Vasconcellos, además de los argentinos Orozco Barrientos y Fito Páez. La que prometía ser una noche inolvidable que haría volar la mente, consiguió serlo gracias a sus matices de música, conversaciones, discursos, presentaciones de algunos ejemplos de innovación como el de Benjamín Cohen, co-fundador de THOL, una empresa que usa  los segmentos de tubería más largos del mundo y una técnica de instalación con helicóptero que soluciona el transporte de agua en cualquier parte del mundo donde haga falta y con muy bajo impacto ambiental; como también, un gran ejemplo, un juego online diseñado en la ETSI de Telecomunicación para diagnosticar la malaria.  

La noche la inició Julián Ugarte, Diseñador Industrial,  Emprendedor Social y Director Ejecutivo de SociaLab, quien era el encargado de exponer el evento. Ugarte, le dio el pase a Florcita Motuda, quien realizó un show solo como él podría hacerlo de particular acompañado de su banda, sus antenas y su capa blanca con estrellas negras, en el que su repertorio incluyó temas como "Pobrecito Mortal" con el que abrió su concierto y "Brevemente Gente" con el que cerró.  Florcita, acorde con el tema principal del evento, dijo las siguientes palabras como forma de incentivo a atreverse a innovar: "Yo era chico y feo pero empecé a ponerme "hueas" y después era chico, feo, raro y volao, pero ya era alguien diferente.  Yo sentía que tenía que llegar alguien distinto al Festival de Viña y se dio, entonces la profecía autocumplida. Las profecías autocumplidas existen, pero para que existan hay que saber qué quieres vivir, que seas tú quien pasa sobre la vida y que no sea la vida la que pasa sobre ti"

Florcita Motuda se sentó junto a Julián Ugarte en un especie de living que tenían armado sobre el escenario. Más tarde se incorporó el científico Humberto Maturana, quien describió el momento que se estaba viviendo de tomar conciencia para crear proyectos en función de ayudar a los demás, como "un acto de abandonar el egoísmo que sucede cuando se tiene de referencia a alguien que no es uno mismo, así el otro tiene presencia y aparece por lo tanto, la colaboración".

Más tarde, aparecía Nano Stern, emocionado por estar tocando de nuevo, luego de un par de meses de alejamiento debido a la fractura de su muñeca. Su voz inundaba el Movistar Arena con oleadas de emoción que reflejaba en sus canciones como si las cantara por primera vez. Stern, habló de lo difícil que fue para él no desanimarse por la desaprobación de su padre al contarle que quería ser músico, pero que perseveró y que su padre un año antes de morir, reconoció el valor de su trabajo y le dijo que lo único que quería para él era que cuando se viera frente al espejo viera a un tipo feliz de lo que está haciendo. 

Joe Vasconcellos se sumó al final del show de Nano, recibido por largos aplausos. Luego, cantó canciones como "N'olviden", sobre el pueblo mapuche. Su emoción era notoria y el sentimiento que ponía en sus canciones, profundo. Joe, habló de la vergüenza, de que no debía existir para poder triunfar, de que debía haber un auto-reconocimiento y que eso debía ser lo más importante.

Orozco Barrientos apareció al terminar las conversaciones en "el living", con canciones como "Chilenitas" y un homenaje a Mercedes Sosa con "Celador de Sueños". El dúo formado por los mendocinos Raúl "Tilín" Orozco y Fernando Barrientos se dio a conocer al público y a la crítica internacional en febrero de 2003, en el festival de Viña del Mar, Chile, al obtener el primer premio "Gaviota de plata" a la mejor canción folklórica con su tema "Pintadita".

Para finalizar la noche, y terminarla de manera redonda, salía al escenario dirigiéndose a un hermoso piano, Fito Páez, con sus anteojos redondos y su forma de caminar, que más que caminar es levitar. El público estalló en emoción y junto a él corearon canciones como "Tumbas de la Gloria" , "Al lado del camino", "11 y 6" , entre otras. Fito, hizo homenaje a Violeta Parra con la canción "Gracias a la Vida", comenzando con un "si alguien escribió una canción hermosa alguna vez, fue esta". En medio de su concierto dijo: "yo ya no creo en las palabras ni en las promesas, yo creo en el beso, el abrazo, los polvos". En los momentos finales de su presentación, mientras el público no paraba de aplaudirlo, pidió un momento de silencio total, en el que cantó a capella y sin micrófono "Yo vengo a ofrecer mi corazón", de Mercedes Sosa. Muy emocionado, se podía ver que estaba cantando desde lo más profundo y con una convicción y una entrega absoluta.

Así, entre rock, alma y cabeza, finalizaba una gran noche en la que se puede dar por firmado que a cada uno de los presentes, en más de una ocasión se le pusieron los pelos de punta.

 

Nota: Paula Feest. / Fotografías: Fabiola Soto Rivera.

 

 

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